Cómo evitar infecciones alimenticias en verano

Cómo evitar infecciones alimenticias en verano

Con el verano y, más concretamente en el caso de este año con las fuertes olas de calor que hemos vivido y que estamos viviendo, el aumento de las temperaturas, además de favorecer a que podamos practicar más actividades de ocio al aire libre y que el calorcito nos ofrezca un amplio abanico de oportunidades para disfrutar del esperado verano y época de descanso, también favorece la proliferación de bacterias en nuestros alimentos.

Por eso, cuando comienza el verano se empiezan a ver los primeros casos de infecciones alimentarias, es por esto que en El Tintorer queremos daros una serie de consejos para evitar estás temidas infecciones.

En nuestros hogares, a través de unas medidas de seguridad básicas, es muy fácil controlar que nuestros alimentos puedan llegar a estar en mal estado y que, con ello, podamos enfermar tras su ingesta. Algo tan sencillo como mantener en el frigorífico alimentos como la carne, el pescado, los lácteos o los huevos, congelar todo aquello que no vayamos a consumir en los próximos dos o tres días y someter los alimentos a una fritura o cocción superior a los 65ºC es algo que nos ayudará a mantener a raya cualquier tipo de bacteria. Esto, sumado a una buena higiene propia como puede ser lavarnos las manos tantas veces como sea necesario a lo largo del día, son métodos infalibles.

El problema viene cuando nuestras comidas y cenas las realizamos fuera de nuestro hogar, en restaurantes o bares, pues ahí las medidas de seguridad escapan a nuestro control y es, precisamente en verano, cuando más salidas para comer fuera se producen debido a las vacaciones.

Como es lógico, aquellos bares o restaurantes en los que se manipulan alimentos están fuertemente controlados sanitariamente hablando por lo que, en un principio, no tendríamos por qué temer por una infección alimenticia, sin embargo, errar es de humanos y cualquier medida que podamos tomar siempre será bienvenida.

Un local con poca higiene es algo que se puede ver a simple vista, así que, el primer filtro será comprobar la higiene del restaurante o bar donde vayamos a comer o cenar y, al mínimo detalle de poca higiene, desconfiar.

Una vez nos hemos decidido por el restaurante o bar que más confianza nos dé, a la hora de pedir la comida, lo recomendable en estos casos es pedir productos que deban ser cocinados como carnes o pescados y evitar alimentos cuya caducidad es muy rápida como puede ser, por ejemplo, las ensaladillas rusas cuya mahonesa son una gran fuente de salmonelosis si no se encuentra en un estado óptimo.

Por último, si vas a viajar a algún sitio diferente a tu residencia habitual, a pesar de que el agua sea potable, nuestra recomendación es intentar en la medida de lo posible beber agua embotellada.

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