En guerra contra los ácaros

En esta época en la que llega la primavera muchos son los que empiezan con la alergia, los estornudos se adueñan de nosotros y los pañuelos de papel nos acompañan a cada paso que damos.

Mucha de la culpa de estas alergias también está dentro de nuestra casa y son los ácaros, culpables en parte, como decimos, de la alergia al polvo. En nuestro hogar podemos hacer ciertos ejercicios cotidianos para evitar que los ácaros se acumulen en nuestro hogar y, sobre todo, en nuestro dormitorio.

Una de las partes de la casa donde se acumulan más ácaros es, sin duda, en nuestro dormitorio y, a su vez, esto a las personas alérgicas les afecta de forma muy negativa, pues puede afectar a su descanso y producir insomnio, mal estar en la cama a la hora de dormir por irritación en los ojos, en la nariz y demás síntomas, por eso, es importante aclarar una serie de conductas para que erradiquemos esto y así aquellas personas con problemas de alergias se despertarán mucho más despejados cada mañana.

En la ropa de cama y en el colchón se acumulan millones de ácaros, por eso, es importante lavar la ropa de cama cada semana y sacudir las almohadas en la ventana en cada cambio de sabanas al quitarle el cubre almohadas. Con el colchón pasa lo mismo pero, como es evidente, no podemos lavar el colchón cada semana por eso es vital elegir una ropa de cama que evite que los ácaros lleguen a nosotros, unas sábanas de tejido fuerte evitaran que los ácaros lleguen a nuestra piel.

Recordar que para que los ácaros mueran es importante lavar la ropa al menos a 60 grados, si por indicaciones propias del tejido esto no es posible, se recomienda usar a esa temperatura la secadora.

Las alfombras son también un gran refugio para los ácaros y en muchos dormitorios las alfombras son un objeto decorativo básico, aportan calidez a nuestro dormitorio, podemos guardar las alfombras en épocas donde la alergia se acentúa o tener una higiene extrema con ellas, pasar la aspiradora al menos un día sí y otro no, sacudirlas por la ventana si su tamaño nos lo permite y, al menos una vez al año, que las limpien en el tinte de forma profesional.

En los dormitorios de los más pequeños hay otro hándicap importante, los peluches en la cama vuelven a ser un gran aliado para los ácaros, por eso es importante que si nuestro hijo o hija tiene alergia al polvo evitemos la acumulación de peluches sobre su cama y que estos se metan en la lavadora de forma frecuente, como decimos, a una temperatura alta.

No podemos rendirnos en esta guerra tan importante contra los ácaros que afectan de forma negativa a nuestra vida diaria y a nuestro descanso.

 

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